PROFESOR:

Alejandro Alcalá



Un objeto orgánico, cubierto de verdes y grises propios de la naturaleza parece ser el molde perfecto para lo que a simple vista se podría decir es un elemento extraño. Es confuso saber si pertenece o no al lugar donde se encuentra; pues a pesar de poseer geometrías completamente diferentes, sus materialidades y las luces que inciden sobre ellos crean la ilusión de que son complementarios. Los continuos movimientos que ejecuta en esa figura compuesta por diversos sólidos de esquinas marcadas dan la ilusión se que ese ente no desea estar en ese lugar, que desea escapar o desaparecer de allí, de ese molde; sin embargo, siempre vuelve a su punto de partida, a su roca, a lo que contrario a lo que se creería parece ser su entorno natural.