PROFESOR:

Alejandro Alcalá



Dos volúmenes, dos masas, dos elementos aparentemente abrumadores, que a nuestros ojos, o nuestro razonamiento han de ser algo estático y sin movimiento, como aquella montaña que sabemos que es imposible de desplazar o como Stonehenge aquella ciudad que solo gigantes pudieron haber creado, sin embargo, estos dos volúmenes parecen ser atraídos entre sí, como si de dos imanes se tratase, o incluso como si millones de hilos invisibles se encargaran de realizar este trabajo, estas dos piezas se llaman, como si desesperadamente necesitaran de la presencia de la otra, como los planetas al sol, como la pelota que siempre vuelve al suelo.